Durante este recorrido al que llamamos vida, he podido percibir ciertas pinceladas de lo dura que puede llegar a ser ; entre ellas está el vacío de que te rompan el corazón en mil pedazos e incluso un dolor superior, perder a un ser querido.
Gracias a estos duros golpes me he vuelto más fuerte y poco a poco me voy construyendo, pieza a pieza, a mi misma.
Tras cada bronca de mis padres, voy aprendiendo de los valores de la vida y lo importantes que son para el futuro. Tras cada amor fallido voy madurando, y aprendiendo de cada error cometido. A día de hoy, ya son dos las veces que he sufrido por ellos. He aprendido que cuanto mayor es el amor que sientes, mayor es el dolor. Y que cuando eres consciente de la realidad, las cosas son todavía más duras de lo que pensabas. Miras a tu alrededor, observas todos los detalles. Intentas odiarle con toda tu alma, pero el amor que sientes es superior a todo eso y te derrumbas.
No pasa nada, tus amigos están ahí para ayudar a levantarte.
Amigos, tras ponerle punto y final a cada amistad analizas en todo lo que habéis fallado y sigues adelante. Sin mirar atrás, conociendo a nuevos rostros y cogiéndoles más y más cariño. A pesar de ello, te das cuenta que las amistades son subjetivas, porque se basan en conclusiones, quizá erróneas, quizá no, de hechos que has cometido, fotos o maneras de comportarse.
Sin embargo, sabes que los que te quieren lo hacen a pesar de cualquier situación.
Gracias a estos duros golpes me he vuelto más fuerte y poco a poco me voy construyendo, pieza a pieza, a mi misma.
Tras cada bronca de mis padres, voy aprendiendo de los valores de la vida y lo importantes que son para el futuro. Tras cada amor fallido voy madurando, y aprendiendo de cada error cometido. A día de hoy, ya son dos las veces que he sufrido por ellos. He aprendido que cuanto mayor es el amor que sientes, mayor es el dolor. Y que cuando eres consciente de la realidad, las cosas son todavía más duras de lo que pensabas. Miras a tu alrededor, observas todos los detalles. Intentas odiarle con toda tu alma, pero el amor que sientes es superior a todo eso y te derrumbas.
No pasa nada, tus amigos están ahí para ayudar a levantarte.
Amigos, tras ponerle punto y final a cada amistad analizas en todo lo que habéis fallado y sigues adelante. Sin mirar atrás, conociendo a nuevos rostros y cogiéndoles más y más cariño. A pesar de ello, te das cuenta que las amistades son subjetivas, porque se basan en conclusiones, quizá erróneas, quizá no, de hechos que has cometido, fotos o maneras de comportarse.
Sin embargo, sabes que los que te quieren lo hacen a pesar de cualquier situación.
Al fin y al cabo, llegas a la conclusión de que, gracias a todos estos baches, has comprendido que la vida es dura, pero que los mejores momentos nunca serán olvidados.
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