A veces estás en el mismo sitio y justo a la misma hora, exactamente con la misma música. Y casi puedes oír su voz, casi puedes tocarle. Quieres creer que sabe que estás. Basta. No quieres sentir que está aquí si su cuerpo no roza el tuyo. No quieres volver a oír su voz, si no está susurrándote al oído. Sólo quieres tenerle a tu lado, de nuevo. Y no te das cuenta que en la vida sólo hay una cosa segura, aparte de la muerte y las dificultades. No importa lo mucho que lo intentes, no importa lo buenas que sean tus intenciones, vas a cometer errores, vas a hacer daño a gente, van a hacerte daño. Y si quieres recuperarte sólo hay una cosa que puedes decir. Cuando alguien hace que te equivoques, quieres tener razón. Sin el perdón nunca se ajustan las cuentas, las viejas heridas se curan y lo máximo que puedes hacer, es esperar que un día tengas la suerte de poder olvidar.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Fearless
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario